OBRAS EN TRAMO DE 12 KM ASEGURAN EL INGRESO DE AGUAS DEL RÍO PILCOMAYO AL CHACO PARAGUAYO

Las tareas de descolmatación en la zona de la Embocadura garantizan el flujo de agua al territorio nacional, la protección de comunidades ribereñas ante riadas y la mejora de la conectividad vial en puntos críticos de la cuenca.
Con el objetivo de garantizar la seguridad hídrica y mitigar los impactos de las riadas estacionales, la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la Cuenca del Río Pilcomayo (CNRP) avanza en intensos trabajos de limpieza y descolmatación a lo largo de un tramo de 12 kilómetros en la zona de la Embocadura.
Las tareas permiten asegurar la entrada del cauce hídrico al territorio paraguayo, ampliando el acceso al agua potable y alimentando los caudales que benefician la producción y los ecosistemas locales.
Según explicó el director de la CNRP, Darío Medina, las labores se extenderán mediante el sistema conocido como «espina de pescado», una técnica clave para la retención y manejo estratégico de sedimentos que arrastra el río.

Intervenciones por lotes en la cuenca

Los trabajos se desarrollan bajo una planificación integral dividida en frentes estratégicos:
  • Lote 1 (Desde Hito 1 hasta Mistolar): A cargo de la empresa TOCSA S.A., abarca la limpieza de cauces y paleocauces, construcción de muros de protección, puentes, alcantarillas y el mejoramiento directo de los caminos de la zona.
  • Lote 2 (Sector Mistolar – Fortín General Díaz): Adjudicado al Consorcio Fortín General Díaz, se enfoca en la ampliación, profundización e interconexión de canales para garantizar la fluidez de las aguas.
  • Lote 3 (Margariño y zonas críticas): Ejecutado por la empresa Hugo Navarro S.A., contempla la esperada construcción de un puente en la comunidad de Margariño —un reclamo histórico de los pobladores desde hace más de una década—, además de tareas del Plan de Contingencia con perforación de pozos y obras de contención.

Protección social y respuesta a las comunidades

Más allá de la conducción del agua, estas obras poseen un marcado impacto social para el Chaco. La infraestructura proyectada busca evitar que localidades como Margariño queden incomunicadas durante las crecidas del Pilcomayo, combinando soluciones hidráulicas con mejoras viales.
A esto se suman los trabajos complementarios en la zona de General Díaz, donde recientemente se concretó la perforación de pozos someros y la adecuación de caminos vecinales, garantizando asistencia técnica continua a las familias asentadas en la zona de influencia del río.