Deisy Saraí: la pequeña que lucha con todo su corazón

Deisy Saraí Ávalos González nació el 14 de enero de 2026, en Neuland, en pleno Chaco paraguayo. Desde muy chiquita, esta bebé ha tenido que enfrentar batallas que ponen a prueba a toda su familia. Chaco Sin Fronteras conversó con sus padres y accedió a toda la documentación médica, la cual muestra lo sorprendente que es esta lucha por la vida. Milner Ávalos, su padre, expresó a nuestro medio: «Pongo mi fe en Dios, trabajo todos los días, disfrutamos de ella, con mi señora, cada día. Sabemos que es difícil pero nos mueve la esperanza, mientras esperamos la cirugía, disfrutamos con ella cada segundo».

Su diagnóstico

Deisy tiene Síndrome de Down, confirmado por estudio clínico y por cariotipo, que reveló 47 cromosomas con un cromosoma 21 extra. Junto a esto, los médicos detectaron una cardiopatía congénita: una comunicación interventricular (CIV) perimembranosa de 6.1 mm. En términos simples, esto significa que existe un pequeño orificio en la pared que separa los dos ventrículos de su corazón, lo que hace que la sangre no circule de la manera en que debería. Su corazoncito trabaja de más para compensarlo, y por eso los estudios muestran dilatación leve de las cavidades izquierdas e hiperflujo pulmonar.

A esto se suma hipotonía global —una disminución del tono muscular típica de su condición— y un retraso en su desarrollo motor, además de una crisis febril compleja que atravesó a los cuatro meses y que requirió tratamiento anticonvulsivo.

Lo que la ciencia también le dio: buenas noticias

No todo son complicaciones. Los estudios neurológicos —electroencefalograma, tomografía de cráneo— no mostraron señales de daño agudo ni alteraciones graves a nivel cerebral. Su función cardíaca sistólica se mantiene conservada, y entre mayo y julio Deisy fue ganando peso de forma sostenida: de 4,620 kg a 5,055 kg. Cada gramo que sube es una pequeña victoria en su historia.

El próximo gran paso: la cirugía

Un equipo de neuropediatría, cardiología infantil y nefrología viene acompañando de cerca cada etapa de Deisy, ajustando su medicación (diuréticos y otros fármacos para aliviar la carga sobre su corazón) mientras se prepara el terreno para la cirugía cardiovascular que corregirá esa comunicación interventricular. Es la intervención más importante que Deisy enfrentará en su corta vida: una cirugía a corazón abierto en una bebé de apenas meses, que exige no solo un equipo médico preparado, sino también un cuerpo fuerte, estable y con reservas suficientes para atravesar el postoperatorio.

Ahí es donde entra la sangre. Este tipo de cirugías cardíacas pediátricas requiere disponibilidad de sangre y hemoderivados para el quirófano y para cualquier eventualidad durante la recuperación. Por eso, sus padres iniciaron una campaña de donación de sangre, haciendo un llamado abierto a la comunidad: se puede donar en cualquier banco de sangre, sin importar el tipo, ya que cada donación ayuda a que el banco tenga reservas disponibles para casos como el de Deisy.

Una lucha que ya empezó a ganar

Desde que nació, Deisy ha atravesado exámenes, controles, ajustes de tratamiento y una crisis convulsiva, y en cada etapa ha seguido creciendo y sosteniéndose. Su historia no es solo la de una enfermedad: es la de una familia que no baja los brazos, que consulta, que sigue cada indicación médica al pie de la letra, y que ahora le pide una mano a la comunidad para dar el paso decisivo.

Donar sangre para Deisy no es solo un gesto solidario: es, literalmente, ponerle combustible al camino que la llevará a la cirugía que puede cambiarle la vida. Cada donante que se acerca a un banco de sangre se convierte, sin saberlo, en parte del equipo que está luchando junto a ella.

Deisy Saraí ya demostró que tiene fuerza de sobra. Ahora le toca a todos nosotros ayudarla a cruzar la puerta más importante: la del quirófano que la espera.