Tras cuatro años de intensas tareas, este miércoles 15 de julio de 2026 se alcanzará uno de los hitos más esperados de la ingeniería paraguaya: la conexión física de los dos extremos del Puente de la Bioceánica. La colosal estructura unirá la ciudad de Carmelo Peralta (Paraguay) con Puerto Murtinho (Brasil), convirtiéndose en la pieza clave del corredor vial que unirá los océanos Pacífico y Atlántico.
Los detalles del cierre de la estructura
De acuerdo con las declaraciones del ingeniero René Gómez, uno de los principales responsables de la ejecución, este miércoles se completarán los últimos cinco metros que restan para unir de forma definitiva ambas márgenes del río Paraguay.
A pesar de que el cruce peatonal y de maquinaria técnica quedará habilitado tras esta unión, desde el consorcio explicaron que los trabajos de terminación, señalización y detalles de seguridad continuarán durante los próximos meses, estimando la conclusión total de la obra civil para finales de septiembre.
Ficha técnica y financiamiento de la obra
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Inicio de obras: Mediados de 2022.
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Mano de obra: Ejecutado en un 90% por obreros y profesionales paraguayos.
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Consorcio ejecutor: Consorcio Binacional PY-BRA (integrado por Tecnoedil Constructora S.A., Cidade LTDA y Paulitec Construções).
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Inversión: G. 616.836.755.744, financiados en su totalidad por la Itaipú Binacional (Margen Derecha).
El impacto estratégico: Un «segundo Canal de Panamá»
La puesta en marcha de este paso internacional consolidará el Corredor Bioceánico, un circuito comercial integrado por Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
Ahorro en logística: La nueva ruta permitirá conectar el puerto de Santos (Atlántico) con las terminales marítimas de Chile (Pacífico) a lo largo de 3.300 kilómetros de carreteras. Esto reducirá el viaje hacia los mercados asiáticos en unos 8.000 kilómetros, ahorrando aproximadamente una semana de navegación en comparación con la ruta marítima tradicional.
Impacto local y desafíos para Carmelo Peralta
La comunidad chaqueña de Carmelo Peralta (Alto Paraguay), que cuenta con unos 4.000 habitantes, será la principal beneficiada directa del impacto vial. De cara a este desarrollo, el Gobierno anunció recientemente una inversión de 2 millones de dólares para dotar a la zona de un sistema de agua potable, sumado a los proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOPC) para una franja costera.
No obstante, las autoridades locales y el sector civil recuerdan la urgencia de atraer capital privado para infraestructura de hoteles y servicios, evitando así que la localidad se convierta únicamente en una zona de paso y pueda transformarse en un verdadero polo de turismo y logística regional.


