El religioso, tras 13 años de servicio pastoral en el Chaco Paraguayo, se despidió con un mensaje dirigido a las autoridades y a la ciudadanía, poniendo sobre la mesa desafíos vinculados al acceso a la tierra, vivienda, agua potable, caminos, salud, educación y empleo.
Luego de 13 años de servicio en el Vicariato Apostólico del Chaco Paraguayo, monseñor Gabriel Escobar se despidió de la comunidad chaqueña antes de asumir una nueva misión como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción.
La despedida tuvo lugar durante una celebración religiosa por el 28.º aniversario de la consagración de la Catedral María Auxiliadora, donde Escobar compartió un mensaje de gratitud y reconocimiento hacia las comunidades con las que caminó durante más de una década.
Durante su intervención, destacó especialmente las experiencias vividas junto a las familias chaqueñas y las comunidades indígenas. Señaló que aprendió de su fe, dignidad, resistencia y capacidad de enfrentar las dificultades propias de la región.
En la celebración estuvieron representantes de los pueblos indígenas Angayté, Maskoy, Ayoreo, Ishir Chamacoco y Tomaraho, además de sacerdotes, religiosos, autoridades, representantes de las fuerzas policiales y militares, docentes y miembros de la comunidad.
Uno de los aspectos centrales de su despedida fue el llamado realizado a las autoridades e instituciones públicas para atender las necesidades sociales de la región.
Entre las prioridades mencionadas por Escobar se encuentran el acceso a la tierra, una vivienda digna, caminos de todo tiempo, agua potable, electrificación estable, fuentes de trabajo y servicios de salud con medicamentos y especialistas.
También puso énfasis en la educación y planteó la importancia de contar con una universidad pública que permita a los jóvenes chaqueños acceder a formación profesional sin tener que abandonar necesariamente la región.
El religioso también dirigió un mensaje a la ciudadanía, instando a cuidar los bienes públicos y a colocar el bien común por encima de las diferencias políticas, ideológicas o de intereses particulares.
“Llevaré el Chaco en mi piel”
En su despedida, Escobar reconoció que la distancia geográfica marcará una nueva etapa, pero afirmó que los vínculos construidos durante sus años en el Chaco permanecerán.
El religioso asumirá este domingo su nueva responsabilidad como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción, acompañando al cardenal Adalberto Martínez Flores.
Su partida deja, además de un mensaje pastoral, una serie de demandas y desafíos sociales que continúan formando parte de la realidad cotidiana de miles de familias del Chaco Paraguayo.


