Paraguay y Taiwán impulsan proyecto piloto para medir la captura de carbono en el Chaco

En el marco de la cooperación bilateral en materia ambiental y tecnológica, Paraguay y Taiwán pusieron en marcha un plan piloto focalizado en la medición y certificación de la captura de carbono en la región del Chaco. La iniciativa busca validar metodologías de verificación ambiental y abrir las puertas a la comercialización internacional de créditos verdes.
El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) de Paraguay, en conjunto con el Ministerio de Medio Ambiente de Taiwán, dio inicio a una prueba piloto que aplicará esquemas de forestación, reforestación y revegetación en suelo chaqueño.
El objetivo principal de este emprendimiento es medir con precisión científica la capacidad que tienen los ecosistemas y las plantaciones forestales del Chaco para absorber y almacenar dióxido de carbono ($CO_2$) de la atmósfera.

Soporte técnico y tecnológico

La implementación operativa y la recolección de datos técnicos están a cargo del Instituto de Investigación de Tecnología Industrial de Taiwán (ITRI), en alianza con empresas del sector forestal paraguayo.
A través del uso de tecnologías de monitoreo y protocolos internacionales de verificación, los expertos medirán la captura neta de carbono en las hectáreas destinadas al proyecto piloto. Si los resultados validan la precisión y confiabilidad de estas mediciones, el modelo podrá escalarse a mayor volumen en distintas zonas de la Región Occidental.

Oportunidades para el Chaco

Esta alianza estratégica apunta a sentar las bases para la monetización de los recursos naturales y la sostenibilidad en el Chaco paraguayo:
  • Certificación internacional: Permitirá establecer un estándar de medición fiable para acceder al mercado global de bonos de carbono.
  • Atracción de inversión: Se proyecta captar capital extranjero interesado en compensar su huella ecológica mediante proyectos verdes en la región.
  • Desarrollo sostenible: Promueve alternativas económicas para los productores y propietarios de tierras en el Chaco, combinando la producción con la conservación ambiental.
Con este paso, Paraguay y Taiwán avanzan no solo en su agenda de cooperación científica y académica, sino también en posicionar al Gran Chaco como un actor clave en la mitigación del cambio climático a nivel global.