IPS abandona a los asegurados del Chaco: una crisis que se repite hace más de una década

Chaco sin Fronteras — Investigación. – Miles de trabajadores del Chaco Central volvieron a quedar sin cobertura médica esta semana, cuando el Hospital de Loma Plata anunció la suspensión de la atención a los asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS). El motivo, otra vez, es el mismo de siempre: se agotó el cupo económico pactado en el convenio de tercerización. No es un hecho aislado ni una sorpresa. Es el último capítulo de un patrón que se repite, casi con la misma redacción, desde hace más de diez años.

El corte más reciente

El presidente de la Cooperativa Chortitzer Ltda., Ronald Reimer, explicó que la cooperación entre el hospital y el IPS se mantiene desde hace unos 30 años, debido a que la previsional nunca llegó a construir un hospital propio en la zona que le permita atender directamente a sus asegurados. El esquema funciona por contratos con un monto tope: cuando ese monto se consume, el servicio se corta hasta que IPS negocia —o paga— una ampliación.

Reimer fue más allá y apuntó al origen del problema: la decisión de suspender no depende del hospital, sino de IPS, que atraviesa —según sus propias palabras— dificultades financieras severas. Con todo, reconoció que la previsional mantiene una deuda con el centro asistencial, deuda que no impidió que el hospital siguiera atendiendo hasta agotar el monto disponible.

En el distrito de Loma Plata se estima que existen unos 8.000 asegurados, aunque el hospital también recibe pacientes de otras zonas del Chaco e incluso de otros puntos del país. Reimer subrayó además las dificultades geográficas que enfrentan los chaqueños cuando deben trasladarse hasta Asunción: hay comunidades, dijo, ubicadas en zonas tan alejadas —incluso hacia el Pilcomayo— que a sus habitantes les toma hasta cinco horas de viaje por caminos vecinales solo llegar hasta Loma Plata.

La consecuencia inmediata ya se registró: pacientes derivados de urgencia a hospitales fuera del Chaco, incluyendo traslados hasta Minga Guazú, en Alto Paraná, a cientos de kilómetros de sus casas.

Un patrón, no un accidente

Revisar el historial reciente deja un cuadro claro: el corte de servicios en el Chaco Central no es una crisis puntual, es un mecanismo que se repite sistemáticamente.

  • 2022: el hospital de Filadelfia reorganizó y recortó servicios por una deuda de más de G. 12.000 millones que el IPS mantenía con los hospitales de la zona.
  • Enero de 2024: un contrato de G. 57.800 millones, pensado para cubrir la atención hasta noviembre de ese año, se agotó en apenas 14 meses, dejando a los asegurados sin cobertura desde enero.
  • Abril de 2024: los hospitales de Filadelfia y Loma Plata suspendieron nuevamente la atención; solo el Hospital Concordia de Neuland mantenía cupos.
  • Mayo de 2024: tras semanas de negociación, se reactivó el servicio de forma temporal, mientras se definía una nueva licitación. Uno de los puntos del nuevo contrato de emergencia excluía las cirugías de alta complejidad, obligando a derivar esos casos a Asunción.
  • Agosto de 2026: un asegurado de Neuland relató a la prensa que en su zona no había servicio de IPS desde hacía uno o dos meses, y que debía trasladarse hasta Filadelfia o Loma Plata para cualquier consulta o estudio, con el costo y la distancia que eso implica.
  • Septiembre de 2026: nuevo corte, esta vez en Loma Plata, por agotamiento de cupo.

El mismo mecanismo, una y otra vez: contrato, cupo, agotamiento, corte, negociación, reactivación parcial. Y, de fondo, una deuda que —según registros de 2024— rondaba los miles de millones de guaraníes y que nunca termina de saldarse del todo.

La cuenta que no cierra

El esquema de tercerización nació de una carencia estructural: Boquerón, pese a concentrar miles de aportantes activos, nunca tuvo un hospital propio del IPS. La atención se brinda mediante contratos con tres instituciones privadas de las colonias menonitas: el Hospital Filadelfia (Asociación Menonita Colonia Fernheim), el Hospital de Loma Plata (Asociación Civil Chortitzer Komitee) y el Hospital Concordia de Neuland (Cooperativa Multiactiva Neuland).

Los propios asegurados han denunciado el costo de quedarse sin cobertura. En 2024 se reportó que una consulta particular en esos hospitales rondaba los G. 105.000, una internación superaba los G. 743.000 por día, y una hora de urgencias costaba G. 380.000 fuera del convenio. Para una familia que ya aporta mensualmente al IPS, pagar de nuevo por el mismo servicio —cuando el cupo se corta— es, en palabras de un asegurado de Neuland, sencillamente injusto.

Ese mismo asegurado, Héctor Martínez, resumió el reclamo de fondo que años de cortes no han resuelto: pidió que se evalúe la posibilidad de contar con un hospital propio del IPS en la zona, porque el costo de los hospitales menonitas resulta, para muchas familias, imposible de afrontar de su bolsillo.

También hubo señales de irregularidad en el manejo de los contratos. Una nota de verificación de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, de noviembre de 2022, había observado que la Cooperativa Chortitzer —administradora del Hospital Loma Plata— no cumplía con la solvencia económica exigida; pese a eso, el IPS le adjudicó igualmente el contrato.

La calle como último recurso

La fotografía que motiva esta nota —tomada frente al monumento de la Cruz del Chaco, en el cruce de rutas de Neuland— documenta lo que ocurre cuando la vía administrativa se agota: la protesta ciudadana. Con carteles que exigían «un hospital IPS de alta complejidad» y pancartas que detallaban los aportantes de Loma Plata, Filadelfia y Neuland —más de 9.000 aportantes y unos 8.000 beneficiarios solo en esa comparación, según los propios manifestantes—, vecinos de las tres colonias se movilizaron para reclamar lo que consideran una deuda histórica: un centro asistencial propio, financiado por sus propios aportes, en lugar de la dependencia crónica de convenios que se cortan cada pocos meses.

No es la primera vez. Ya en 2021, pobladores de Filadelfia, Neuland y Loma Plata habían exigido la construcción de un hospital IPS en la zona, señalando que existía incluso un terreno cedido por la Municipalidad de Filadelfia en el Cruce Médanos para iniciar la obra. Cinco años después, ese hospital sigue sin existir, y las mismas cifras —miles de aportantes, miles de millones en aportes mensuales— se repiten en las pancartas.

Lo que está en juego ahora

Mientras se negocia una nueva ampliación de cupo, la Región Sanitaria del Chaco ya reporta un aumento de consultas en los hospitales públicos, que están absorbiendo a los asegurados que se quedaron sin acceso vía IPS. Se coordinan además derivaciones de pacientes críticos hacia hospitales especializados del IPS en Asunción, y el personal de salud pública fue instruido para registrar a los asegurados crónicos que perdieron acceso a sus medicamentos, en un intento de no interrumpir sus tratamientos.

En el plano político, la Cámara de Diputados avanza con una comisión investigadora sobre el IPS y el Ministerio de Salud, aunque su composición y alcance han generado cuestionamientos. Los principales referentes políticos que históricamente han mediado en las negociaciones del Chaco Central son el diputado Francisco Petersen y el senador Orlando Penner.

La pregunta de fondo

Detrás de cada corte de servicio hay una pregunta que el Chaco Central lleva más de una década haciendo sin obtener respuesta: ¿por qué una región que aporta miles de millones de guaraníes mensuales al IPS —con más de 23.000 personas entre aportantes y beneficiarios, según cifras citadas por los propios manifestantes— sigue sin un hospital propio de la previsional? Mientras esa respuesta no llegue, la ecuación seguirá siendo la misma: cupo, corte, viaje, deuda, y una nueva pancarta en la próxima ronda de protestas.


Nota elaborada con base en comunicados oficiales de los hospitales de Loma Plata, Filadelfia y Concordia-Neuland, declaraciones de autoridades de Chortitzer Ltda. y de la Región Sanitaria del Chaco, y cobertura de medios regionales y nacionales (Última Hora, ABC Color, RCC, Diario HOY, Unicanal).