Alerta en el Alto Paraguay: Productores temen un nuevo y prolongado aislamiento ante la llegada de El Niño

La lenta ejecución de las obras viales y la falta de desembolsos del MOPC mantienen en incertidumbre al departamento. El sector ganadero advierte sobre graves consecuencias económicas y sociales si las lluvias de septiembre vuelven a cortar las rutas.

Pobladores y productores del departamento de Alto Paraguay expresaron su profunda preocupación ante la inminente llegada del fenómeno El Niño, pronosticado para inicios de septiembre. La falta de elevación de tramos críticos y la ausencia de obras de drenaje adecuadas hacen temer que la región vuelva a quedar totalmente incomunicada por vía terrestre.

La inquietud surge tras los duros antecedentes recientes: en 2025, el departamento sufrió un encierro forzado de más de 100 días a raíz de los caminos inundados, mientras que a comienzos de este 2026 el aislamiento se prolongó por 40 días.

Impacto en la economía regional y nacional

El vicepresidente de la Regional Alto Chaco de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Nevercindo Cordeiro, advirtió que la imposibilidad de transitar impacta de manera directa en toda la cadena productiva del departamento:

  • Parálisis del comercio ganadero: Sin caminos transitables, no se pueden trasladar los animales hacia las plantas frigoríficas, paralizando el ingreso económico principal de la zona.

  • Efecto dominó en la población: La falta de actividad afecta el empleo de camioneros, disminuye la venta en estaciones de servicio y dificulta el abastecimiento de mercaderías e insumos básicos en los comercios locales.

  • Reducción del hato ganadero: Debido a los recurrentes aislamientos, el hato bovino del Alto Paraguay cayó de casi 2.000.000 a algo más de 1.700.000 cabezas.

  • Caída en las exportaciones: La participación del departamento en la carne de exportación disminuyó del 34% a un 30%, lo que a su vez reduce la recaudación tributaria del Estado.

Obras viales a «cuenta gotas»

Pese a que los trabajos de mantenimiento comenzaron en enero, las obras sufrieron constantes paralizaciones debido a la demora del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) en liberar los fondos a las empresas contratistas.

A pocas semanas de la temporada de precipitaciones, los tramos más vulnerables aún no cuentan con la altura necesaria ni se han colocado los tubos de drenaje para el escurrimiento de las aguas, dejando a la población a merced de la inclemencia climática.