Durante la inauguración oficial del Torneo de Integración del Pilcomayo, el intendente municipal de Boquerón, Lic. Edgar Arroyo Ledesma, dedicó unas sentidas y memorables palabras para rendir tributo al querido docente Domingo Merced Amarilla, cuyo nombre engalana esta edición del certamen deportivo.
Con profunda emoción, el jefe municipal comenzó destacando la impecable trayectoria y el legado del homenajeado en la región: «Quiero rendir un emotivo tributo a quien da nombre a esta edición: el querido Profesor Domingo Merced Amarilla, un hombre que dedicó su vida a la enseñanza, a los valores y al crecimiento de nuestra comunidad. ¡Un fuerte aplauso para su legado y su memoria!»
Recuerdos de infancia y coincidencias de la historia
En un momento de suma nostalgia, Arroyo viajó 42 años al pasado para compartir una anécdota personal que lo une profundamente al profesor Amarilla y al origen de la competencia deportiva: «Inauguraba en un partido amistoso entre los equipos de Línea 32 y Pirizal. Quien les habla, en aquel entonces tenía 12 años. Era alumno de sexto grado de la Escuela de Pirizal y mi profesor era el profesor Domingo Merced Amarilla. Era un espectador más. Resultado final a favor de Pirizal 2 a 1. Plena coincidencia que el autor del segundo gol de Pirizal fue aquel número 7 habilidoso que lleva con mucha honra el Torneo Integración del Pilcomayo, Profesor Domingo Amarilla. Hoy, a 42 años, este mismo escenario inauguró su lumínica. Y además, el primer partido de la mañana será entre los mismos equipos: Línea 32 versus Pirizal.»
Un legado inmortal
Para concluir su homenaje al educador, el jefe comunal reconoció el imborrable impacto que dejó en generaciones de estudiantes y vecinos del Pilcomayo: «Mi respeto y recuerdo a este gran hombre, Profesor Amarilla, por como se lo conoce: maestro de maestros. A los atletas que hoy salen a la cancha…»
De esta manera, la jornada no solo celebró la integración deportiva de los pueblos, sino que inmortalizó la memoria de un docente y deportista que entregó su vida al servicio, los valores y la comunidad.


