Ganadería paraguaya: entre la bonanza de precios y el fantasma de un hato que se achica

Investigación de Chaco Sin Fronteras sobre los contrastes del sector pecuario paraguayo al cierre del primer semestre de 2026. – El sector ganadero paraguayo cierra el primer semestre de 2026 con una sonrisa a medias. Los precios internacionales de la carne alcanzaron niveles récord, el movimiento comercial se reactivó y las condiciones climáticas permitieron a los campos respirar después de años de sequía. Pero debajo de esa superficie favorable late un dato inquietante: el hato bovino sigue achicándose, y con él, la base misma de toda la cadena productiva.

Mario Apodaca Guex, vicepresidente primero de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), lo sintetizó así en entrevista con Ñandutí Negocios: el sector cerró el primer semestre con un balance favorable, impulsado por mejores precios, mayor movimiento comercial y avances sanitarios. Sin embargo, advirtió que los desafíos actuales están vinculados al clima, la infraestructura y el acceso al agua y la energía en el Chaco.

Es la paradoja central de la ganadería paraguaya en 2026: el negocio está mejor que nunca, pero los números del stock no acompañan.

Precio récord, volumen en caída

Los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) revelan una historia de dos velocidades. En el primer semestre de 2026, Paraguay exportó 132.380 toneladas de carne bovina —un 28% menos que las 185.143 toneladas del mismo periodo de 2025—. Sin embargo, los ingresos por exportación totalizaron US 1.056,1 millones del año anterior.

La explicación está en el precio: el valor promedio de exportación alcanzó los US 6.536 del primer trimestre. Entre enero y mayo de 2026, el precio promedio de exportación se ubicó en US

El fenómeno no es nuevo. Entre enero de 2024 y mayo de 2026, el precio implícito de exportación de la carne paraguaya acumuló un aumento del 46,3%, mientras que el precio interno de la carne vacuna subió un 32,5% en el mismo periodo, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP) analizados por MarketData.

El mensaje es claro: la carne paraguaya vale más que nunca en el mundo, pero se vende menos cantidad.

¿Por qué sube tanto la carne?

El análisis de MarketData desarma la suba en múltiples factores convergentes:

  1. Precios internacionales elevados: la cotización internacional de la carne acumuló un aumento del 49,2% entre enero de 2024 y mayo de 2026, impulsada por una menor disponibilidad de ganado en países productores relevantes y una demanda global sostenida.
  2. Reducción del stock en EE.UU. y Brasil: en Estados Unidos, el stock ganadero se redujo a niveles históricamente bajos por factores climáticos y mayores costos de producción. Brasil, por su parte, inició una etapa de recomposición de su ciclo ganadero que moderó la disponibilidad de animales para faena
  3. Apertura de nuevos mercados: la habilitación de Estados Unidos y Canadá durante 2025 amplió las oportunidades comerciales y fortaleció la demanda por la carne paraguaya. En 2025, la carne bovina representó cerca del 20% del valor total de las exportaciones registradas del país.
  4. Tipo de cambio: durante parte de 2024 y la primera mitad de 2025, la depreciación del guaraní frente al dólar favoreció la rentabilidad de las exportaciones.
  5. Oferta ganadera más ajustada: el escenario de precios favorables incentivó un mayor ritmo de faenamiento, pero también generó una reducción progresiva del stock ganadero.

El mecanismo de transmisión es directo: cuando los frigoríficos exportadores obtienen mejores precios en los mercados internacionales, pueden pagar más por los animales destinados a faena. Ese incremento se traslada progresivamente a toda la cadena: productores, frigoríficos, distribuidores y comercios. Y parte del aumento termina llegando al consumidor local.

Los cortes más golpeados en el mercado interno fueron el puchero de segunda (+41,7%), la carnaza de segunda (+39,9%) y la paleta (+38,1%).

El hato que no crece: la alarma silenciosa

Si los precios son la cara visible del buen momento, la contracara es la reducción persistente del hato bovino. Según datos del Senacsa analizados por la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible (MPCS), entre 2020 y 2025 el país registró una caída del 9% en su stock bovino y una reducción del 16% en la cantidad de productores.

A nivel nacional, Paraguay pasó de 14.026.143 cabezas en 2020 a 12.830.123 en 2025, una pérdida neta de 1.196.020 animales. La tendencia no se detuvo: en el primer trimestre de 2026, el stock se ubicó en torno a 12,75 millones de cabezas, con una caída adicional estimada de unas 350.000 cabezas para el cierre del año, según proyecciones de Valor Agro.

Sería la sexta baja consecutiva del hato.

El Chaco carga con la peor parte: entre 2020 y 2025, la región Occidental perdió 846.735 cabezas de bovinos, el 71% de la caída total del país. Presidente Hayes redujo su stock en 372.593 cabezas; Boquerón, en 383.036; y Alto Paraguay, en 91.106.

Hugo Sánchez, directivo de la MPCS, lo definió como una «alarma»: «Debería ser una señal que nos lleve a tomar decisiones y armonizar respuestas». Las causas son múltiples: sequía de años anteriores, precios pagados al productor insuficientes durante mucho tiempo, eficiencia productiva desigual, y una reorganización del sector que está expulsando a los pequeños productores.

«Cuando el sistema ganadero deja de ser suficientemente rentable en los esquemas tradicionales, muchos productores van abandonando la actividad y se inclinan hacia rubros como la producción porcina o avícola», explicó Sánchez.

La faena también refleja el ajuste. Según Fernando Serrati, directivo de APPEC, los primeros tres meses de 2026 registraron una caída del 20% en los sacrificios de animales respecto al mismo periodo de 2025: de 587.315 cabezas a aproximadamente 470.188, unas 117.000 cabezas menos.

Chile lidera, Estados Unidos avanza

A pesar de la caída en volumen, Paraguay continúa diversificando sus mercados. En el primer semestre de 2026, los principales destinos de la carne paraguaya fueron:

Destino Toneladas USD millones
Chile 42.986 300
Estados Unidos 22.691 129
Israel 19.614 156
Taiwán 15.915 110
Canadá 8.242 49

Chile se mantuvo como el principal comprador, concentrando cerca del 35% del total exportado. Pero el crecimiento de Estados Unidos como destino —tercer lugar con US$ 129 millones— marca una tendencia de mayor valor agregado.

Daniel Burt, gerente general de la Cámara Paruguaya de Carnes (CPC), trazó una perspectiva histórica: en 2010, las exportaciones alcanzaban 170.344 toneladas por US$ 766 millones; en 2025, llegaron a 355.755 toneladas por US$ 2.130 millones, un crecimiento de más del 100% en volumen. «Paraguay evolucionó desde una industria exportadora consolidada hacia un proveedor de mayor escala, con mayor producción, más volumen exportado y una presencia comercial más diversificada», evaluó.

El productor ganó poder de negociación

Un dato positivo del semestre fue la mayor capacidad de negociación del productor. Marco Panciotto, presidente de APPEC, subrayó que la reducción temporal de faena del Frigorífico Belén (de Minerva Foods) durante abril no generó la «acumulación artificial» de oferta que cabría esperar. La explicación: un hato más reducido y excelentes condiciones climáticas que permitieron al productor mantener los animales en el campo sin verse obligado a vender.

«Esa mayor capacidad de negociación fue una noticia positiva para el sector», dijo Panciotto. El informe «Novillo Tipo Paraguay 2.0» de APPEC reflejó que en mayo de 2026 el Margen Bruto Industrial (MBI) se ubicó en US$ 433 por cabeza, equivalente al 26,4% del valor del Novillo Tipo, un nivel alto para la región.

«Si logramos mantener esa estabilidad y previsibilidad durante el segundo semestre, y además brindamos al productor la tranquilidad de que Paraguay mantendrá la protección que ofrece la vacunación contra la fiebre aftosa, 2026 puede terminar siendo un muy buen año para la ganadería», proyectó Panciotto.

El debate sobre la fiebre aftosa

Precisamente, la vacunación contra la fiebre aftosa sigue generando debate. Apodaca, desde la ARP, aclaró que no existe una definición cerrada y que el tema se discute con responsabilidad entre el sector público y privado. «Hay propuestas de ambos lados y la prioridad es proteger el patrimonio sanitario del país. Ese debate se está dando con respeto y fundamentos técnicos», sostuvo.

En el primer semestre se consolidó la identificación individual bovina —un proceso desarrollado en el marco de una asociación público-privada entre ARP, Fundasa y Senacsa—, con más de 2,7 millones de terneros identificados. También avanzaron las campañas de vacunación contra la aftosa y la brucelosis, además de muestreos sanitarios en distintos establecimientos.

El Chaco: el potencial que pide infraestructura

La región Occidental emerge como el territorio natural para la expansión ganadera, pero su crecimiento está frenado por déficits estructurales. La primera Encuesta Nacional Agropecuaria del Chaco (ENA Chaco 2026), presentada por el MAG en el marco de la Expo Paraguay, confirma una ganadería altamente competitiva —con parámetros comparables e incluso superiores a los de Uruguay y Argentina—, pero condicionada por la falta de caminos transitables, energía eléctrica y acceso permanente al agua.

Anselmo Maciel, director de Censos y Estadísticas Agropecuarias del MAG, fue categórico: «El principal condicionante para ampliar la superficie agrícola no es la calidad de los suelos, sino la disponibilidad de agua». Las zonas con sistemas de riego ya demuestran que es posible producir soja, maíz y trigo con altos rendimientos en el Chaco.

Apodaca coincidió: «Cuando hay condiciones, el productor se pone a trabajar de inmediato». Pero las condiciones no llegan solas. Se necesitan inversiones en rutas, energía, logística y servicios básicos que permitan al Chaco dejar de ser una región de extracción de materia prima para convertirse en un polo de industrialización.

Un ejemplo exitoso es la cadena láctea del Chaco Central, donde la existencia de cooperativas, plantas procesadoras y una red vial adecuada permitió consolidar un negocio competitivo.

El Niño: la amenaza que ronda el segundo semestre

A los desafíos estructurales se suma una variable climática de alto impacto. Los modelos globales anticipan una incidencia fuerte a muy fuerte del fenómeno El Niño para finales de agosto o principios de septiembre, según Édgar Mayeregger, coordinador de Gestión de Riesgos del MAG.

El Niño tiene para Paraguay una doble lectura. Por un lado, puede mejorar los rindes agrícolas y ganaderos: «Cuando tenemos El Niño en el sector productivo, los rindes tienden a ser un poco mejores, incluso llegan a superar los promedios de rendimiento a nivel nacional», explicó Mayeregger.

Pero por otro lado, el incremento de lluvias eleva el riesgo de inundaciones, plagas y enfermedades en el ganado, y puede generar problemas logísticos que impidan la cosecha o el transporte de animales. Las zonas bajas del Chaco, que ya perdieron más de 846.000 cabezas en cinco años, son particularmente vulnerables.

El MAG aconseja garantizar sombra, acceso permanente a agua limpia y adecuada ventilación para los animales, además de identificar lugares altos y tener reservas de forraje ante eventuales inundaciones. El Gobierno y los productores ya comenzaron a delinear acciones preventivas.

El fenómeno podría afectar a más de 1,8 millones de productores agropecuarios y generar pérdidas de hasta US$ 9.289 millones, según estimaciones del propio Ministerio.

Inclusión financiera y genética: las apuestas de la ARP

Apodaca también destacó dos líneas estratégicas para el segundo semestre: la inclusión financiera y el avance en genética.

Sobre la primera, participó de la presentación de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2026-2031, que busca ampliar el acceso al crédito para los productores ganaderos, especialmente los más pequeños.

Sobre la segunda, subrayó que «Paraguay ya no es solo un productor de carne; también es un exportador de genética. El mundo reconoce la calidad del ganado paraguayo». Ese capital, dijo, será clave para sostener el crecimiento del sector en los próximos años.

La tasa de destete registró aumentos entre 5% y 8% en 2026, según datos de la Expo Paraguay ARP, un indicador alentador para la recomposición del hato.

La economía circular como camino

Recientemente, Apodaca también promovió el concepto de economía circular aplicado a la ganadería: «Puede convertir desperdicios en valor y rentabilidad», dijo, señalando que permite recuperar valor de subproductos que tradicionalmente se descartan, mejorando la sostenibilidad y la rentabilidad del negocio.

Balance y perspectivas

El primer semestre de 2026 deja un saldo positivo para la ganadería paraguaya, pero cargado de matices:

  • Lo bueno: precios internacionales récord, mayor poder de negociación del productor, avance sanitario con la identificación individual, apertura de nuevos mercados y recuperación de campos tras años de sequía.
  • Lo malo: el hato sigue cayendo (sexto año consecutivo), la faena se redujo un 20% en el primer trimestre, los pequeños productores siguen saliendo de la actividad, y el precio interno de la carne acumula una suba del 32,5% que impacta directamente en el bolsillo del consumidor.
  • Lo incierto: el impacto de El Niño en el segundo semestre, la resolución del debate sobre la vacunación contra la fiebre aftosa, y la velocidad con la que las inversiones en infraestructura lleguen al Chaco.

Apodaca fue cauto pero optimista de cara a lo que resta del año: «Si hacemos bien las cosas, en tres o cuatro años podemos empezar a ver una recomposición real del hato». La pregunta es si el sector tiene ese tiempo, o si la presión de los mercados internacionales seguirá comiendo la base productiva más rápido de lo que se logra reconstruir.

Ficha de datos clave

Indicador Dato
Stock bovino (2025) 12.830.123 cabezas
Stock bovino (2020) 14.026.143 cabezas
Caída del hato (2020-2025) -9% (1.196.020 cabezas)
Caída de productores (2020-2025) -16%
Pérdida en el Chaco (2020-2025) 846.735 cabezas (71% del total)
Exportaciones 1S 2026 132.380 toneladas (-28% interanual)
Ingresos por exportación 1S 2026 US$ 901,1 millones (-14% interanual)
Precio promedio exportación (junio 2026) US$ 6.807/tonelada
Precio del ganado (mayo 2026) USD 5,14/kg al gancho
Suba acumulada carne interna (ene 2024-may 2026) +32,5%
Suba acumulada precio exportación (ene 2024-may 2026) +46,3%
Margen Bruto Industrial (mayo 2026) US$ 433/cabeza (26,4% del Novillo Tipo)
Caída faena T1 2026 vs T1 2025 -20% (117.000 cabezas menos)
Terneros identificados (2025-2026) +2,7 millones
Principales destinos (1S 2026) Chile, EE.UU., Israel, Taiwán, Canadá

Fuentes

Nota de investigación elaborada a partir de entrevistas, informes sectoriales, datos oficiales del Senacsa y el MAG, y reportajes publicados en ABC Color, La Nación, Última Hora, MarketData, InfoNegocios y Ñandutí, entre agosto de 2025 y agosto de 2026.