Investigación especial de Chaco Sin Fronteras. – Lo que hoy se conoce formalmente como el municipio de Teniente 1° Manuel Irala Fernández fue durante décadas una vasta e inaccesible compañía rural denominada «25 Leguas», supeditada administrativa y presupuestariamente a la distante municipalidad de Villa Hayes. Su emancipación no fue un trámite burocrático pacífico: la conformación de su primer gobierno local, las severas irregularidades financieras, los intentos de toma por la fuerza del edificio municipal y la amenaza latente de desmembración territorial han marcado a fuego la trayectoria de este distrito chaqueño.
A través de un recorrido por actas oficiales, auditorías contables de la Contraloría General de la República (CGR), proyectos de ley y denuncias ciudadanas, reconstruimos el complejo devenir político de un municipio clave para la conectividad y el desarrollo social del Chaco Central.
El génesis: De la postergada «25 Leguas» a la autonomía municipal
Durante gran parte del siglo XX, la vasta franja territorial de «25 Leguas» dependía de las decisiones y del presupuesto de la capital departamental, Villa Hayes. La enorme distancia geográfica traducía esa dependencia en una profunda postergación de infraestructura básica, salud y caminos vecinales.
La presión social y la necesidad de descentralizar la administración en el Departamento de Presidente Hayes impulsaron la promulgación de la ley de creación del municipio de Teniente 1° Manuel Irala Fernández, otorgándole por primera vez:
Mapa y delimitación formal registrados ante el Instituto Nacional de Estadística (INE). Autonomía presupuestaria y asignación directa de transferencias gubernamentales (Royalties y Fonacide). Junta Municipal propia, integrada por concejales representantes de las diversas comunidades del distrito.
Sin embargo, el estreno de la autonomía política distó de ser el inicio de una etapa de bonanza institucional.
La «Era Luis Enrique Pérez»: Caos administrativo, millonario faltante y escándalo judicial
El primer intendente electo para liderar el naciente municipio fue Luis Enrique Pérez, abanderado del Partido Colorado (ANR) y conocido previamente por su trayectoria como periodista y relator deportivo. Su administración, en lugar de sentar las bases contables y de gobernanza, derivó en una de las mayores crisis político-judiciales registradas en el Chaco.
El detonante y la intervención fiscal
En marzo de 2009, un grupo de concejales municipales presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público tras detectar la absoluta falta de rindición de cuentas de los recursos públicos. La fiscalía intervino la sede municipal e imputó a Luis Enrique Pérez y a su administrador, Cayo Pastor Arias, por la presunta comisión de:
- Lesión de confianza.
- Violación del deber de llevar libros de comercio.
| Parámetro Auditado | Hallazgos de la Fiscalía y la CGR |
| Documentación Contable | Inexistencia total de libros contables, balances respaldados o inventarios institucionales. |
| Registros de Personal | Ausencia de nóminas oficiales de funcionarios, contratos o planillas de remuneraciones. |
| Denuncia Inicial (Concejales) | Faltante de aprox. G. 2.000 millones en Royalties y Presupuesto General. |
| Informe Final (CGR) | Gastos sin comprobantes respaldatorios por más de G. 4.000 millones y depósitos irregulares. |
Medidas cautelares y el intento de toma por la fuerza
Tras la imputación, la justicia penal impuso a Pérez y a su tesorero una fianza real de G. 200 millones cada uno (G. 400 millones en total), prohibición de salida del país y la restricción expresa de ingresar al recinto municipal, lo que implicó su separación del cargo.
El conflicto escaló a principios de 2010. Tras dilaciones procesales y continuas suspensiones de la audiencia preliminar, un nuevo fiscal solicitó el sobreseimiento provisional, logrando que un juez de feria levantara la orden de alejamiento. En julio de 2010, respaldado por un nutrido contingente policial, Pérez intentó retomar la intendencia por la fuerza. La Junta Municipal, respaldada por pobladores, resistió el copamiento sosteniendo que el intendente no podía reasumir sus funciones sin una resolución firme del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), sumiendo a Irala Fernández en la ingobernabilidad.
La institucionalización: La alternancia de la Alianza (PLRA/PEN)
Tras el colapso de la gestión inicial de la ANR, la alternancia política llegó de la mano de la Alianza integrada por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el Partido Encuentro Nacional (PEN). Este período estuvo enfocado en «ordenar la casa» y estructurar el aparato burocrático desde cero.
La evolución institucional de la Municipalidad de Teniente Irala Fernández encuentra en las administraciones de Roque Ramón Zavala y Cecilio López un período clave de reconstrucción y modernización pública. Frente a un antecedente marcado por el desorden financiero y la opacidad administrativa, ambas gestiones articularon un modelo de gobernanza centrado en la planificación técnica, la transparencia operativa y la dignificación del servicio al ciudadano.
La Gestión de Roque Ramón Zavala: Planificación y Ordenamiento del Territorio
Roque Ramón Zavala asumió la administración en un momento crítico donde la prioridad no solo era ordenar la contabilidad, sino otorgarle al distrito una identidad territorial y operativa.
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Planificación Territorial como Política de Estado: Bajo su liderazgo se puso en marcha el Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial (POUT) y la implementación sistemática de los cuestionarios y licencias ambientales requeridos por los organismos centrales (como el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible – MADES). Esto permitió, por primera vez en la historia municipal, cartografiar y catalogar las áreas habitadas, las zonas de producción y las reservas ambientales del distrito.
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Modernización y Servicios Municipales: La gestión de Zavala sentó las bases para reestructurar la atención al contribuyente. Se organizaron los registros de catastro, patente vehicular y comercial, pasando de un esquema precario a un sistema de gestión que agilizó los trámites cotidianos y redujo los tiempos de espera para la ciudadanía.
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Transparencia Institucional: Frente al vaciamiento de archivos de periodos anteriores, la administración Zavala instauró protocolos estrictos de conservación documental y registro contable, garantizando que cada ingreso tributario y cada transferencia de royalties o Fonacide contara con respaldo auditable.
La Consolidación con Cecilio López: Proyección, Transparencia y Equipamiento
Cecilio López tomó el relevo con la consigna de consolidar el fortalecimiento institucional, llevar la gestión municipal a estándares internacionales e invertir de forma estratégica en la capacidad operativa del municipio.
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Sistemas Administrativos Fidedignos y Procesos Transparentes: López profundizó la política de rendición de cuentas e integración a las plataformas del Estado (como la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas – DNCP). La administración implementó audiencias públicas y rendiciones periódicas de cuentas, transformando la gestión del gasto público en un proceso abierto donde los vecinos y concejales podían auditar el destino de los fondos comunales.
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Inversión en Mantenimiento y Parque Automotor: Consciente de la extensión geográfica del Chaco y la fragilidad de sus caminos, la gestión de López priorizó la adquisición e inversión en el parque automotor y maquinarias viales. Se adquirieron camiones, patrullas y maquinaria pesada para el perfilado y mantenimiento de rutas internas, garantizando la conectividad de comunidades aisladas, productores y comunidades indígenas.
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Proyección Internacional (UIM): Su administración proyectó al municipio en foros de la Unión Iberoamericana de Municipalistas (UIM). López expuso las particularidades del Chaco paraguayo —como el aislamiento geográfico y la escasez hídrica— ante redes internacionales de gobiernos locales, logrando asistencia técnica y posicionando a Irala Fernández como un modelo regional de resiliencia local.
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Cultura de Atención Ciudadana: Se reestructuró la atención al cliente dentro de la sede municipal. El municipio pasó de ser una oficina burocrática a un espacio de servicio centrado en el contribuyente, profesionalizando a los funcionarios públicos en áreas de orientación, mediación y resolución de reclamos vecinales.
Síntesis Comparativa de Logros
| Eje de Gestión | Roque Ramón Zavala | Cecilio López |
| Enfoque Principal | Ordenamiento territorial, catastro y bases ambientales. | Proyección internacional, transparencia e infraestructura. |
| Transparencia | Reconstrucción del archivo contable e institucional. | Rendición pública de cuentas e integración a la DNCP. |
| Capacidad Operativa | Organización de servicios administrativos básicos. | Renovación del parque automotor y mantenimiento de caminos. |
| Servicio Ciudadano | Agilización de trámites tributarios y licencias. | Orientación al contribuyente y gestión participativa. |
Ambas gestiones demostraron que la institucionalidad en contextos vulnerables se construye mediante continuidad técnica: Zavala trazó el mapa del territorio y restauró el orden; López dotó al municipio de herramientas operativas, proyección externa y apertura democrática.
La crisis de 2020: El proyecto dividió el «municipio madre»
A penas una década después de haber logrado la autonomía, Irala Fernández enfrentó su mayor amenaza territorial. En 2020, se presentó en el Congreso Nacional un proyecto de ley para cercenar el municipio y crear el distrito autónomo de Campo Aceval.
DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL PROUESTA EN EL PROYECTO DE LEY (2020)
┌─────────────────────────────────────────┬────────────────────────┐
│ Irala Fernández ("Municipio Madre") │ Campo Aceval │ dos distritos
│ 55% │ 45% │
└─────────────────────────────────────────┴────────────────────────┘
El impacto social y la omisión de la consulta indígena
El entonces intendente Cecilio López alzó la voz contra la iniciativa parlamentaria, alertando sobre las asimetrías sociales y económicas que generaría la partición:
«Prácticamente el 94% de la población indígena del distrito —la franja socioeconómicamente más vulnerable— quedaría concentrada en el territorio residual de Irala Fernández. Esto se pretendió aprobar sin realizar una sola audiencia pública de consulta previa, libre e informada, violando derechos constitucionales e internacionales.»— Cecilio López, Exintendente de Tte. Irala Fernández.
El proyecto generó una profunda brecha política en la región y quedó condicionado a decisiones del Poder Ejecutivo, manteniendo en vilo la integridad geográfica del distrito. Luego se confirmó el desmembramiento.
Escenario actual: Crisis de liquidez, desgobierno y la pugna por la Intendencia
Con el retorno de la ANR al gobierno local bajo la administración de Óscar Martín Giménez Larramendia, el municipio proyectó inicialmente una agenda enfocada en la conectividad vial rural —priorizando tramos como las rutas de San Antonio-San Miguel y la franja de 10 Leguas— y la administración de los recursos transferidos para la salud pública a través del Fondo de Equidad en las Unidades de Salud Familiar (USF). Sin embargo, con el correr del período, las tensiones de gestión terminaron desnudando una severa fragilidad institucional.
CICLO DE REPETICIÓN INSTITUCIONAL EN TTE. IRALA FERNÁNDEZ
┌─────────────────┐ ┌──────────────────┐ ┌─────────────────┐
│ Faltante de │ ───► │ Déficit de │ ───► │ Renuncia / │
│ Rendición / CGR │ │ Liquidez y Vías │ │ Crisis Interina │
└─────────────────┘ └──────────────────┘ └─────────────────┘
▲ │
└────────────────── ANR / Reelección ──────────────┘
Problemas de gestión y asfixia financiera
Pese a las promesas de obras, la administración de Giménez comenzó a acumular serios cuestionamientos por falta de liquidez en las arcas municipales. La irregularidad en el flujo de fondos afectó tanto a la prestación de servicios básicos como al cumplimiento de compromisos operativos.
Entre los principales focos de conflicto registrados destacan:
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Parálisis del parque vial: La falta de recursos operativos dejó a las maquinarias comunales fuera de servicio, impidiendo el mantenimiento sistemático de caminos vecinales esenciales para el sector productivo y comunidades vulnerables.
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Protestas en comunidades rurales: Pobladores e indígenas de diversas localidades formalizaron denuncias públicas por el bloqueo e intransitabilidad de los accesos principales. La falta de respuesta oportuna desató reclamos masivos contra la Intendencia por el aislamiento prolongado durante períodos de lluvia o emergencia.
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Debilitamiento de la transparencia: Diversos sectores sociales y concejales volvieron a señalar atrasos y desajustes en las rendiciones de cuentas ante los organismos de control, reviviendo viejos fantasmas de falta de institucionalidad que el municipio creía superados.
El ajedrez político: Renuncia, gobierno interino y crisis política
La crisis administrativa escaló a una auténtica encrucijada de gobernabilidad ante los plazos del calendario electoral. Con la decisión de Óscar Giménez de buscar la reelección nuevamente por el Partido Colorado (ANR), la legislación electoral paraguaya lo obligó a dimitir del Ejecutivo comunal para no quedar inhabilitado.
Esta dimisión forzó la apertura de un periodo de gobierno interino, desencadenando una feroz pugna en la Junta Municipal para la designación del concejal encargarse del despacho comunal:
- Fractura en la Junta Municipal: La definición del intendente interino derivó en fuertes enfrentamientos entre las distintas bancadas y facciones internas del propio coloradismo, polarizando el legislativo local.
- Vacío de poder y paralización administrativa: El traspaso de mando estuvo salpicado por denuncias de falta de actas claras de corte administrativo, dejando a la comuna sumida en la incertidumbre sobre el verdadero estado de su liquidez y sus deudas flotantes.
- El factor candidatura: Mientras Óscar Giménez encara su campaña en busca de la venia electoral de la ANR para retornar formalmente al cargo, los críticos y la oposición señalan que la intendencia interina ha quedado entrampada en un escenario de asfixia económica y condicionamiento político.
Un Municipio a prueba de fuego
A más de 15 años de su desprendimiento de Villa Hayes y de dejar atrás la denominación de «25 Leguas», Teniente Irala Fernández continúa debatiéndose en un círculo vicioso: la consolidación de sus instituciones públicas se ve frenada repetidamente por crisis presupuestarias, disputas partidarias y el abandono de su histórica deuda de infraestructura con las comunidades rurales e indígenas.
La contienda electoral actual y el desenlace de la crisis en el gobierno interino determinarán si el distrito logra finalmente encaminar la estabilidad administrativa o si se encamina a un nuevo capítulo de retrocesos en la historia de la municipalización chaqueña.


